¿POR QUÉ ALGUNAS ESCUELAS CON ESTUDIANTES LATINOS
VENCEN LAS PROBABILIDADES DE FRACASO Y OTRAS NO?
El mensaje de este reporte es un mensaje de esperanza: las escuelas públicas pueden cambiar su desempeño académico. Para decirlo de una manera más exacta, muchas escuelas públicas ya están haciendo un excelente trabajo para ayudar a los estudiantes a lograr un desempeño académico más elevado, aún en circunstancias difíciles como la pobreza, vecindarios problemáticos y deficiencias con el idioma inglés. Han triunfado en contra de la lógica convencional que indica que no lo lograrían.
Simplemente no existen suficientes de estas escuelas—pero es posible crear más.
Pasos a seguir—y soluciones—existen aquí en las escuelas publicas de Arizona.
Es verdad que a lo largo de Arizona y el Suroeste, en las escuelas con una mayoría de estudiantes latinos y de bajos recursos, las probabilidades están en contra del éxito. Y, de hecho, la mayoría de las escuelas con tales características demográficas tienen un bajo nivel académico. Pero algunas de esas escuelas "vencen las probabilidades" y logran grandes resultados o muestran crecimiento constante.
¿Por qué estas escuelas tienen éxito mientras otras fracasan? ¿Cuál es "el AND" de una escuela exitosa que vence las probabilidades? ¿Y en las escuelas que hasta ahora no han vencidos las probabilidades, pueden ser repetidos los componentes del éxito?
Utilizando la inspiración—y la metodología—de Jim Collins, gurú de los negocios y autor del éxito de librería De Bueno a Excelente: Porque Algunas Empresas Vencen Las Probabilidades ...Y Otras No, encontramos 12 escuelas primarias y secundarias en Arizona—escuelas cuyos estudiantes son en su mayoría latinos y de bajos recursos—que sí están venciendo las probabilidades en las puntuaciones de lectura y matemáticas. Nombramos las 12 escuelas "las escuelas BTO" porque en inglés BTO son las siglas que significan vencer las probabilidades. Y como Collins hizo con empresas exitosas, comparamos las 12 escuelas BTO con escuelas similares, las cuales hemos denominado “las escuelas de comparación.” Estas escuelas también tienen estudiantes que en su mayoría son latinos y de bajos recursos, a veces incluso en el mismo distrito escolar, pero sufren con el fracaso.
